Escuela Rural N° 88, "Alfred Nobel"
Silvia Arcidiaco
Sí, se puede vivir del arte
Silvia Arcidiaco, una mujer a la que le gusta el arte y lo transmite desde hace muchos años, nació el 31 de octubre de 1969 en el departamento de Canelones. Su infancia transcurrió en la ciudad capital de ese departamento en un hogar cercano al liceo y la escuela que la vio crecer.
Su familia se encuentra conformada por su hija Valentina de 18 años, con la cual convive día a día en la zona urbana de Young en el departamento de Río Negro, su madre y sus dos hermanos. Estos últimos aún viven en la capital canaria.
En cuanto a sus gustos, Silvia nos relató que le apasiona todo lo relacionado al arte y la expresión artística, centrándose específicamente en la danza. La música en general le gusta mucho, por lo que en estos tiempos retomó sus clases de piano.
Sus estudios comenzaron en la escuela Nro 101 “José Pedro Varela”, en la ciudad de Canelones. Su etapa liceal la cursó en el centro Tomás Berreta de la misma ciudad. Tan solo 3 cuadras separaban su hogar de estos centros educativos. Al culminar el liceo, se enfocó en el estudio de la carrera que la acompaña hasta el día de hoy: profesorado de Danzas Folklóricas. Ella cursó el profesorado en la Escuela Nacional de Danzas que se ubica en el departamento de Montevideo. Diariamente debía de viajar en ómnibus de línea de una ciudad a otra pero, en cada uno de esos recorridos diarios, reafirmaba su gusto por lo que, el futuro sería su fuente de trabajo y, lo más importante, su vocación.
Silvia mencionó que, a lo largo de sus años de estudio, tuvo muchos referentes que la inspiraron a continuar estudiando y a enfocarse en el área artística, pero aclara que no tiene una persona en específico.
Ella comenzó a trabajar alrededor de los 17 años como niñera y luego se centró en la danza, ayudando al profesor Cono Gómez en la Escuela de Artes y Oficios, impartiendo clases de diferentes tipos de danzas. También nos cuenta con mucho orgullo que trabajó como docente de danzas en nuestra escuela, etapa que disfrutó mucho.
Silvia se encuentra muy motivada por su familia, que día a día la impulsan a seguir trabajando en la danza, apoyándola en cada ocasión de su vida e incluso al tomar varias decisiones importantes.
Otro punto que la motiva es poder expresar lo que siente desde el arte ante distintas personas. Plantea que para ella es muy importante difundir y transmitir la cultura de nuestro país a las nuevas generaciones.
Esta motivación la ayudó e impulsó a superar comentarios de personas que no la apoyaban y que le decían que nunca iba a poder vivir del arte y ser reconocida por esto. A pesar de estos comentarios siguió esforzándose mucho más para demostrar que se equivocaban, que sí se puede.
En este esfuerzo por lograr sus metas, Silvia tuvo que dejar varios compromisos con familia y amigos. Muchas veces se sintió muy mal por no poder estar presente con ellos en momentos importantes de la vida, pero con el tiempo comprendió que para lograr ciertas metas, se deben sacrificar ciertos momentos.
Hoy en día ella trabaja dando clases de danza en un colegio y en un centro de jóvenes y adultos con capacidades diferentes, y por las tardes trabaja dando clases en la Casa de la Cultura en Young. Nos cuenta que en ciertas ocasiones la ayudan su hija y algún alumno.
Lo que la hace muy feliz es brindar clases y enseñar lo que le gusta, Silvia relata que de esta manera aprende mucho de sus alumnos.
Nos cuenta muy decidida que sus aspiraciones son poder seguir trabajando y construir su propia academia.
En cuanto a su legado Silvia desea que las futuras generaciones puedan dedicarse al arte libremente, sin prejuicios, con compromiso y dedicación, valorando siempre la cultura de nuestro país. Así también pretende que esta se transmita con orgullo a las demás personas, potenciando de esta manera la valoración a nivel nacional.
Silvia nos transmite un mensaje muy importante en cuanto a la invitación a nuestro proyecto Moñas violetas, escribiendo lo siguiente: “Me sentí muy orgullosa de que me tuvieran en cuenta al realizar este proyecto tan valorativo y significativo para mí y de seguro para muchas más personas. Les agradezco de que hayan pensado en mí y que siendo tan jóvenes valoren mi trabajo y tengan cierto interés sobre mi historia. Este reconocimiento que ustedes me han hecho es muy importante para mí, lo considero como un mimo al alma; espero sea de su agrado y haya colmado sus expectativas. Muchas Gracias.”