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Ana María Fiorentín

La cocina de Ana María 

 

Ana Maria nació el 23 de septiembre de 1951 en la zona de Colón, pero toda su vida vivió en la ciudad de Canelones, la cual la describe como una ciudad muy linda. 

En su niñez fue al colegio María Auxiliadora, cursó el liceo en Tomás Berreta hasta cuarto y luego se dedicó plenamente a la enfermería. Esta carrera duró cerca de 40 años .

 

Ella nos cuenta que su familia está conformada por su esposo, cuatro hijos y su nieto. 

En el presente vive en Echeverría con su esposo y su hermana, mientras que uno de sus hijos vive al lado de su casa. Ana María nos comenta que sus demás hijos viven en Montevideo y en la ciudad de Canelones.
 

La cocina y el arte en madera.

 

A esta gran mujer le gustan muchas cosas, nos cuenta que una de ellas es leer libros de cocina y aprender de ellos. Otra cosa que a ella le apasiona es realizar artesanías en madera, una de las técnicas que ella utiliza se basa en reciclar la madera y comenzar a trabajarla desde cero. Pintar es otra de las cosas que le gusta mucho, su técnica favorita es el decoupage, el cual lo hace en madera. Desde la escuela sabe y le gusta bordar, pero es una actividad que dejó de lado durante su vida, pero nos dice que la retomó hace poco tiempo, ya que una amiga le enseñó a hacer bordado mexicano y le llamó tanto la atención que comenzó a practicarlo desde entonces. Pero lo que más le gusta hacer a Ana María es cocinar y gracias a eso estuvo en el programa “Masterchef” en el año 2017, el cual fue la primera edición de este en Uruguay. Tristemente no ganó dicho programa pero aun así siguió cocinando y aprendiendo ya que es algo que le apasiona. A ella también le encanta aprender cosas nuevas. 


 

 De la ciudad al campo

 

Vive en una zona rural del departamento de Canelones, en paraje Echeverría, cerca de nuestra escuela ( N° 88 Las Violetas Alfred Nobel) y también de la escuela 62, a la cual fueron  todos sus hijos. 

Antes vivía en Canelones ciudad y se trasladó a esta zona rural. 

Este cambio fue muy grande para ella, porque desde este paso comenzó a formar su familia y establecerse en un lugar diferente al que estaba acostumbrada, por lo que tuvo que adaptarse y reinventarse. A pesar  de esto, a ella le gusta mucho el lugar donde vive ahora, ya que tiene mucho campo y naturaleza, además le parece un lugar muy tranquilo. 

Nos cuenta que las cosas han cambiado mucho, por ejemplo, antes había muchas viñas y menos casas. Ella nos dijo que esa zona era muy tranquila,  ahora ya no lo es tanto porque hay más casas, viñas, carreteras, vecinos, etc.

El gran cambio de vivienda trajo consigo una gran adaptación. Ana Maria nos cuenta que, durante su trabajo como enfermera tuvo que acostumbrarse a trasladarse bajo lluvia, por caminos de tierra, demorando más de lo que demoraba en la ciudad. Así mismo ella siempre asistía a su trabajo, siendo responsable y apasionada a este.  

 

Apoyo 

 

Siempre tuvo el apoyo de todos sus familiares y amigos, en especial el de sus padres, que siempre la alentaban a alcanzar sus metas tanto psicológica como económicamente. Ella  dijo que: su familia siempre va primero.

Sus maestros y práctica de la carrera

Los profesores que alentaron y de alguna manera influyeron mucho en la vida de Ana María Fiorentin fueron el doctor Flavio y el profesor Raúl Leniani, ella se encuentra muy agradecida con ellos, recordándoles con mucho cariño y aprecio, ya que la motivaron en su carrera como enfermera.  

Cursó las prácticas en el hospital Manuel Quinteras, el cual estaba recién inaugurado y hasta ahora lo tiene en su memoria.

Límites 

 

A ella, nunca nadie intentó detenerla porque siempre estuvo muy segura de sus metas, pero a veces tenía que ir a trabajar aunque lloviese o truene, debía dirigirse al trabajo por carretera de barro que era imposible de transitar, su trabajo quedaba a 4 kilómetros de su casa. Debía dejar a sus hijos en su casa cuando estaban enfermos para ir a trabajar. Estas situaciones dificultaban la vida cotidiana de Ana María pero aún así logró superar estos limitantes.

 

Primera experiencia laboral 

 

Su primera experiencia laboral fue a los 23 años de edad en COMECA. En ese tiempo recién se estaba construyendo la policlínica, nos cuenta que los pisos eran de tablas de madera. Ella trabajó durante 40 años como enfermera. Ana María nos dice muy emocionada que la enfermería  era una de las cosas que más le apasiona en su vida.

Que dejó atrás

 

Esta mujer dejó atrás una de las cosas más preciadas, su hogar en la ciudad de Canelones, mudándose a unos cuantos kilómetros de distancia, quedando apartada de su trabajo. A partir de este cambio comenzó a formar y establecer su familia.
 

Despedida

 

Ella nos contó muy contenta que se siente muy orgullosa  y agradecida de haber sido seleccionada por nosotros a formar parte del gran proyecto Moñas Violetas. 

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